A tomal pol culo de cualquier sitio se encuentra este lago de montaña, rodeado de jungla, al que se llega después de caminar una hora y media, no hay mas que una palapa con un sitio para cocinar con leña y por lo tanto hay que subirse todo el papeo y unas pastillitas o gotas para potabilizar agua.
Desde San Quintin, a 7 horas de Ocosingo por una pista forestal interminable, se caminan 20 minutos hasta el ejido Zapata, ahí te registras y tras regatear, pagas el permiso para ir a la laguna... el camino no tiene desperdicio, puro barro en estado puro, que vale mas la pena ir descalzo, aunque dicen que puedes pillar el parasito ese que se te mete en la planta del pie y te nace un gusanito... bueno, corrimos el riesgo, porque con chanclas ni de pedo.
Tras unas 2 horas de pateo, algunos tramos por enmedio de la jungla, se llega a uno de los paraisos mas ocultos de México, una laguna de 15km cuadrados... de AGUA TERMAL!!!, no hay mas que una palapa para colgar la hamaca, tienes que buscarte la leña y el agua, llevabamos comida para 2 dias y nos quedamos 4, así que acabamos pescando para que el arroz tuviera algo de sabor... como se valora el papeo cuando no tienes mucho que comer!!
Como no, nos tocó luna llena, así que la esperabamos salir por el horizonte para darnos un bañito de agua caliente mientras nos arrullaban sus reflejos en la infinita laguna.
Nos dimos un paseito en bote y luego nos internamos por la jungla... ahí te sientes pequeñito e indefenso, hay todo tipo de bichos, cocodrilos, arañas, escalopendras, hipopotamos voladores y algún elefante con topos rosas... lo mejor los monos aulladores y los araña.
Un paraiso poco turístico que valió mucho la pena conocer... fuimos un grupo bien majo, Lucia y Elena de Valencia, Amina de Granada, Biel de Barna, Daniella de Monterrey, Nunziella de Italia, Sol de Montreal y Monma de Tornabous.
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrr!